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Estos gatos se
originaron de gatos de pelo corto sin pedigrí. De los primeros
gatos que se conocen, sabemos que nacieron en una granja situada
en las montañas de Cornualles, Inglaterra, y que nacieron por
azar, puesto que hasta ese momento se desconocía el gen Rex en
gatos, no en cambio en otros animales que sí se conocía
anteriormente.
El primer gatito del que tenemos noticias se llamó Kallinbunker, y nació a mediados de 1950, lo cual nos demuestra que es una raza relativamente joven. Nació en una camada de cinco gatitos, y solo el mostraba ese pelaje tan singular. Su propietaria decidió conservarlo, y un amigo veterinario y genetista, la animó a volver a cruzar a Kallinbunker con su madre. De esta manera nacieron mas gatitos con el mismo gen.
Diez años después, y por problemas de consanguinidad, en Inglaterra solo quedaba un único macho hijo del primer Cornish-Rex conocido, lo cruzaron con hembras de distintas razas, principalmente con Siamés, lo que hizo de estos gatos una apariencia más oriental, una flexibilidad inaudita, y un porte elegante.
Más tarde, en 1957 la raza se introduciría en Estados Unidos donde criadores de gatos con la ayuda de genetistas le darían el aspecto que ahora tiene, atrayendo un considerable interés en todo el mundo. Esta raza fue reconocida por primera vez en 1967 por la Cat Fanciers Association.
De lo que deducimos, que estos gatos son casi unos desconocidos.
Es un gato de pelo corto
y ondulado desde la cabeza hasta la punta de la cola. Tiene el
pelo muy suave y sin pelo de guarda que al acariciarlo recuerda
el tacto del astracán. Una peculiaridad de este gato son sus
cejas y sus bigotes que, al igual que su pelo, éstos deben de
ser rizados también.
Cuerpo de talla media y tubular (ésto último se debe a sus finos huesos), es extremadamente delgado pero musculado como el de un culturista; la columna vertebral es arqueada como la de los galgos. Las patas de este gato son largas y deben de estar cubiertas por pelo rizado, con las almohadillas redondas, dando la sensación de caminar de puntillas. Es una gato muy ágil que puede pasar por una estantería llena de objetos de cristal sin romper ninguno, agarrarse de las manivelas de las puertas, descolgarse e incluso hacer flexiones subiendo y bajando mientras se agarra a estas. Su cabeza es ovalada de tipo medio y cráneo plano, debiendo de ser un poco más larga que ancha, y posee un fuerte mentón. Visto de perfil debe de marcarse una línea desde lo alto del cráneo hasta la punta de la nariz, bajando a su boca en forma de pico que recuerda al de una hermosa ave rapaz.
Sus orejas son punto
y aparte. Son desmesuradamente grandes, y en forma de cono,
situadas en la parte alta de la cabeza, son anchas en su base,
acabando ligeramente afiladas, con la punta redondeada.
Sus ojos son redondos, de tipo medio, ligeramente rasgados hacia arriba en su extremo superior. Son ojos expresivos, limpios, brillantes y de colores puros, en definitiva, ojos cristalinos. Son de color verde, en los gatos blancos o de gen Point suelen ser azules.
La cola de estos gatos
es muy larga, flexible y delgada, esta toda cubierta de ondas del
extremo superior al inferior, la punta suele descansar curvada
hacia arriba. Lo contrario sería un defecto.
Puede poseer cualquier color de pelo, desde el blanco puro hasta el más oscuro de los negros, pasando por el rojo y los diluídos de éstos, así como los bicolores o los carey, y las marcas Tabby, Point, Van, Humo etc.etc. Los Cornish Rex de color Point, deben de ser idénticos al resto, no deben tener parecido con los Siameses con los cuales se cruzaron en el pasado.
Sí, realmente llaman la atención de quien lo ve. Claro que a éso es el propietario quien debe de acostumbrarse cuando llegan visitas a la casa.
Pocos
gatos poseen el carácter de un Cornish-Rex. Su temperamento es
vivaz, elocuente, alegre y curioso. En pocas palabras: es un
gato extrovertido que no le teme a nada, un gato que resulta casi
descarado. Le encanta fisgonear todo lo que entra en casa, ya
sean las visitas o la compra de cada día. Estos simpáticos
gatos son cariñosos y dulces, juegan con cualquier cosa. Les
gustan las personas, incluso por raro que parezca, les encanta
jugar con los niños. Son felices cuando están al lado de sus
dueños compartiendo su vida. Siempre están dispuestos a recibir
una caricia o a que le demuestres el amor que sientes por ellos,
a lo cual responden con un afectuoso maullido o con un suave
ronroneo. Les gusta estar encima de los hombros donde se sienten
seguros y tienen un buen campo de visión.
Estos gatos pertenecen a los llamados "habladores". Al igual que el Siamés y el Oriental, poseen una estensa gama de tonos de voz. Ese es el motivo de que siempre se estén comunicando, incluso con los muebles de la casa.
En definitiva: el Cornish-Rex es un gato muy sociable al que le encanta disfrutar junto a sus dueños.
Debemos de tener
en cuenta varias cosas antes de que este capricho de la
naturaleza entre en nuestras vidas. Son gatos de pelo corto y sin
pelo de guarda, su temperatura corporal roza los 39ºC, les
encanta el calor y huyen del frío. Es una raza de gatos fuertes
que no suelen estar enfermos, pero es posible que en invierno
cojan catarros sobre todo hasta que cumplen su primer año.
Comen bastante debido a su vitalidad, y comen cualquier cosa que les demos. Por éso hay que tener cuidado con la alimentación: lo mejor es darle comida sana y equilibrada de una marca que lo garantice, sobre todo si se desea un gato para competir, puesto que la obesidad en estos gatos se penaliza. A partir del cuarto o quinto año se vuelven más tranquilos y su apetito aumenta; ese es el momento en que tendremos que vigilar mas sus comidas llegando incluso a racionarlas si hiciese falta.
Las hembras son buenas reproductoras y traen al mundo a sus crías de forma natural. Pero si no se desea criar con ellas, lo mejor es esterilizarlas evitando así los ruidosos celos de estas hembras. Los machos son muy territoriales; si tampoco se desea criar con ellos, también la esterilización es la mejor solución, y así nos evitaremos que marquen la casa.
Referente al tema de parásitos (tanto internos como externos) o vacunaciones, es común al de cualquier otro gato.
En el tema de higiene solo cabe resaltar una cosa: al tener la temperatura corporal mas alta, las uñas y los oídos hay que limpiarlos más a menudo. Lo mismo pasará con la cola de los gatos que sean machos, sobre todo si se desea para exposición. El cuidado del pelo, no requiere de complicaciones: tan solo hay que pasar la mano húmeda y arrastrar los pelos muertos una vez a la semana, y no necesita nada mas.
Hay que acostumbrarlos al baño desde muy pequeños (a partir de los tres meses de edad) si se desea competir con ellos. Esta es la única manera de que un Cornish se deje lavar cuando es adulto, de lo contrario nos demostrará su enfado. Pero si no se desea para la competición, servirá un baño de salvado caliente de vez en cuando, para quitarles la grasa corporal.
Quizás todo esto parezca un poco complicado, pero realmente, solo deberemos de tener en cuenta: que debemos de proporcionarle una dieta equilibrada, que no cojan frío, que las vacunas son una vez al año, las desparasitaciones cada tres meses, y el resto de los cuidados nos llevaran quince minutos a la semana.
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