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Cuenta la leyenda para explicar el origen del gato que Noé, en el Arca, observó que los ratones se habían reproducido a un ritmo vertiginoso, poniendo con ello en peligro las provisiones embarcadas. Entonces pidió ayuda a Dios, y Dios le indicó que debía acariciar tres veces la cabeza del león. Así lo hizo y el león estornudó. Y de sus fosas nasales surgió una pareja de gatos que comenzaron a acabar con los ratones.
Precisamente, en el Arca de Noé se desarrolla otra bella leyenda sobre el origen de esa característica tan peculiar que tienen los linces de ser rabones. Cuentan que el lince perdió la cola porque Noé se la pilló con la puerta del Arca al entrarlo en ella antes del diluvio universal.