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Es importante
conocer que la leche no es una bebida, sino un alimento. Por eso,
nunca se debe de sustituir el agua por leche. Aunque algunos
gatos adultos la rechazan, a otros les puede provocar algún tipo
de trastornos digestivos, tales como diarreas.
Constituye un alimento necesario para la correcta alimentación de los cachorros. Es conveniente que esté templada o a temperatura ambiente, y que sea leche entera, es decir, que no sea leche desnatada o similares.
Cuando de lo que se trata es de darle un yogur, un excelente alimento, hay que aplicar las mismas reglas que con la leche.
En cuanto a los quesos, son recomendables los cremosos y los suaves, ya sean quesos frescos o curados. No son convenientes los grasos o salados, y aquellos que puedan ser considerados como quesos picantes, que tanto abundan en nuestra cocina.
Si de lo que se trata es de darle al gato las cortezas del queso, hay que tener cuidado en que la misma esté limpia de objetos o sustancias artificiales, como son tintas o metales. Para evitar posibles sustos, conviene pensar en si una persona se comería con mucha tranquilidad esa corteza que le vamos a dar a nuestro gato.
También el requesón es un alimento excelente para los gatos, por su contenido proteico, con el añadido de que su precio es inferior al del queso.
Con relación al suministro de huevos, diremos que son buenos tanto los crudos como los cocidos. Si tras la preparación de un postre, sólo hemos utilizado las yemas de los huevos, podemos calentar las claras con un poco de leche en vez de aceite, y con queso rallado; pero si a esto le añadimos algo de carne picada, el gato se puede encontrar ante un manjar.
Si vamos a suministrar al gato huevos crudos, sólo hay que darles las yemas, y como máximo 2 por semana. Nunca hay que darles la clara cruda, porque ésta neutraliza la biotina.